Derechos de los Niños
Que todos los niños del mundo puedan jugar;
crecer alegres, contentos y que no haya más niños tristes.
José Martí ( 1853 - 1895 )
En México somos niñas o niños aquellos que tenemos menos
de 18 años, salvo las excepciones previstas por la ley.
Los derechos de los niños significan que :
Todos los niños
( morenos, blancos, que hablemos español o una
lengua diferente, sanos o con algún
problema físico o mental,
de cualquier religión, mexicanos o extranjeros, pobres o ricos )
somos iguales y no debemos sufrir ningún tipo de distinción que
nos cause daño.
Nosotros necesitamos y merecemos afecto, cariño y protección; ninguna
persona nos debe gritar, amenasar,
asustar, golpear, ni abusar de
nosotros : si alguien llega a hacerlo, podemos denunciarlo.
Todos debemos tener, desde que nacemos, un nombre y una nacionalidad :
conocer a nuestros padres y ser cuidados por ellos; si por alguna razón no
estamos con nuestros padres
o familiares, el Estado nos debe brindar
protección y colocarnos en instituciones u hogares adecuados.
Todos los adultos tienen que hacer el máximo esfuerzo para que los
niños y las niñas tengamos una alimentación sana,
servicio médico,
vivienda, vestido y para que podamos asistir a la escuela; además,
nos deben proporcionar
todos los otros elementos que son necesarios
para nuestro desarrollo.
Tenemos derecho a reunirnos, intercambiar opiniones y decir lo que nos
preocupa e interesa; en consecuencia,
todos tienen el deber de escucharnos,
y atendernos con respeto.
Tenemos derecho a jugar en lugares apropiados y sin peligro, a
divertirnos, tenemos derecho a descubrir las cosas que nos interesan
y a prepararnos para que entre todos hagamos un mundo mejor.
Si por alguna razón tenemos que trabajar, las leyes nos protegen para
evitar daños a nuestra salud,
las cuales establecen horarios de trabajo
que nos permitan estudiar y jugar.
Nadie puede explotarnos, utilizarnos u obligarnos a consumir drogas o
venderlas.
Nadie nos puede llevar a otros paises o lugares por la fuerza o sin el
consentimiento de nuestros padres o de quien nos cuida.
Si por alguna razón justificada somos detenidos, se nos debe considerar
inocentes a menos que se pruebe lo contrario,
y tienen que informarnos
de qué se nos acusa.
Tenemos derecho a que se nos proporcione asistencia gratuita de un
intérprete cuando no entendamos el idioma
o no podamos oír o hablar.
Debemos de tener la oportunidad de buscar a alguien de nuestra confianza
para que nos ayude, asesore y defienda;
siempre se nos debe tratar con
respeto; no debemos ser maltratados, humillados, ni obligados a hacer
cosas que nos dañen.
